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Adicción al Juego

Adicción a los juegos de apuestas

Ser responsable con las apuestas es esencial. Incluso si solo juegas por hobby siempre hay un riesgo de desarrollar una adicción.

La adición puede meterse dentro de ti, sin que te des cuenta, o puede estallar como un relámpago en un cielo despejado. Sin embargo, hay un gran número de señales de peligro que puedes y debes tener presente si te gusta jugar. Aquí abajo vamos a describir como aparecen esas señales y qué hacer si tú o alguien cercano a ti ya ha caído en un caso de dependencia.

Ganar en el juego dispara las endorfinas

Todos conocemos la sensación de las endorfinas cuando recorren nuestro cuerpo y nos hacen felices. Las endorfinas se disparan con eventos felices como actuaciones físicas extremas en deportes e incluso artificialmente si tomamos estimulantes como la cocaína. Cuando ganas en los juegos, también se disparan las endorfinas.

Emocionarse cuando ganas es natural, por supuesto. El problema ocurre cuando no ganas durante un tiempo. Como en todo, también hay juegos durante los cuales no tienes tanta suerte como antes. Hay fases en las que no ganas y por lo tanto no sientes la recompensa de la embriagadora sensación de las endorfinas.

Es importante que, como jugador, puedas superar esas fases sin llegar a la desesperación por el siguiente berrinche- de la contrario ya habrá germinado un campo de cultivo para una adicción.

Diferentes formas y fases en el comportamiento de las apuestas

Si una adicción aparece por primera vez, es muy difícil de curar, pero no es imposible. Puede ayudar estar atento a las siguientes etapas del comportamiento de los juegos de apuestas y tener siempre en cuenta en cuál estamos cuando apostamos.

Se puede dividir grosso modo el comportamiento del juego en dos categorías:

  • Comportamiento normal en las apuestas
  • Comportamiento patológico en las apuestas (ludopatía)

Los límites son difíciles de definir pero si has pasado por conducta que tienden a lo patológico, seguramente experimentarás los siguientes comportamientos:

  • Juego frecuente en juegos de azar
  • Abandono de contactos sociales a favor del juego. Trabajo mental intensivo con el juego (tácticas, planificación del tiempo de juego, etc.).
  • Dificultad para dejar de jugar.
  • Intentar compensar las pérdidas jugando incluso más.
  • Secretismo o rechazo de nuestro propio comportamiento de juego.
  • Problemas financieros
  • Deudas
  • Intentos legales o ilegales de recaudar dinero
  • Cambios en la personalidad (intranquilidad, irritabilidad, aislamiento social)
  • Desarrollo de enfermedades mentales complementarias (depresión, pensamientos suicidas), otras dependencias (alcohol, drogas, etc).

Además de estar alerta por las conductas normales y patológicas de los juegos de apuestas, también podemos describir la adicción teniendo en cuenta las siguientes tres fases del juego: la fase de los beneficios, la fase de las pérdidas y la fase de desesperación.

Fase de los beneficios:

Llamamos fase de los beneficios al periodo en el que un jugador empieza a apostar y tiene la suerte de ganar.

La experiencia pone al jugador la miel en los labios y le hace jugar más y por más dinero del que él ha hecho. El ambiente de juego se convierte en una parte integrada en su vida y comienza a apostar con cantidades más y más altas porque no ha experimentado la pérdida y por la tanto tiene una visión poco realista del juego.

La fase de las pérdidas:

Durante esta fase, el jugador usa una gran parte de su tiempo jugando y apostando. Ha perdido varias veces pero aún aspira a ganar el dinero que ha apostado. Debido a esto, se produce un patrón frágil: para recuperar su dinero, el jugador usa la mayor parte de su dinero para apostar e incluso reúne préstamos del banco o de amigos y familia.

En esta fase, sin embargo, el jugador todavía se puede tomar descansos del juego.

La fase de desesperación

Si el jugador ha llegado hasta la fase desesperada, significa que está, sí; desesperado. Ya no puede controlar su consumo de apuestas ni en cuanto a tiempo ni económicamente. Usa todo el dinero que tiene para las apuestas y el hobby va más allá en su vida social. Miente a sus amigos y puede que incluso considere cometer un crimen para seguir apostando.

No es raro que es en estas fases te alejes del mundo exterior y experimentes una sensación de alienación hacia tus amigos y familia. El pensamiento suicida puede aparecer en esta fase porque no ves otra forma de salir del maldito círculo en el que estás.

Ayuda contra la adicción al juego

Afortunadamente, hay más opciones para que te traten por una adicción al juego. Puedes ser tratado como un paciente ambulatorio o en un hospital si necesitas ayuda urgente. Lleva entre cinco y nueve semanas deshacerse de la dependencia de jugar, si participas en terapia intensiva y si te están tratando de manera ambulatoria, suele llevar entre seis y dice meses.

En la terapia, te centrarás en llegar al corazón del problema- una dependencia del juego a menudo cubre otros problemas más profundos que uno ha intentado olvidar con el juego.

Sin embargo, el sistema también trabaja metódicamente con los síntomas de la adicción, por ejemplo, en el aprendizaje del paciente para manejar el ambiente del juego y su economía de su formar normal y saludable. La relación del paciente con el dinero  se ha vuelto distorsionada y poco realista y por ello tiene que aprender otra vez a gestionar sus propias financias.

Conseguir que el paciente se dé cuenta de que la felicidad – las endorfinas- se pueden liberar de otras formas diferentes al juego es también una parte importante de la terapia.

Buenos consejos para tratar una adicción en progreso

Una vez que te hayas apartado del juego, es fácil caer otra vez. Por ello, es recomendable que tú, después de cada sesión de terapia, te mantengas al margen del juego. Por supuesto, lo mejor es tratar la adicción en potencia. Aquí te dejamos algunos trucos buenos que puedes seguir:

  • Fija un tope financiero en tu juego. Planea desde el principio cuánto dinero te quieres gastar por día, semana y mes y cíñete a ese plan.
  • Fija un tope de tiempo: No pases más tiempo jugando del que tú hayas decidido desde el principio- sobre todo si descuidas otras actividades sociales por ello
  • Usa siempre dinero que no tengas intención de gastar en otras cosas. El dinero para jugar debería salir de un presupuesto especial para tu hobby, y – aunque es tentador- no lo tomes como una inversión que te dará beneficios.
  • Programa descansos en tu juego: vuelve a la realidad de forma regular. En fases de beneficio, hay riesgo de desarrollar adicción porque la zona de la recompensa en el cerebro se activa y porque las altas ganancias a menudo te hacen olvidar cuál es la cantidad correcta. El resultado puede llevar a apuestas demasiado elevadas y a una conducta del juego arriesgada.
  • Consulta regularmente los centros de asesoramiento si muestras un comportamiento de juego patológico (signos de ludopatía) y toma precauciones si es necesario.

Aquí puedes conseguir también ayuda y orientación:

http://www.jugarbien.es/contenido/juego-seguro

http://www.jugarbien.es/contenido/problemas-con-el-juego

http://www.jugarbien.es/contenido/ayuda-cerca-de-ti

http://www.jugarbien.es/contenido/adiccion-al-juego

http://www.jugarbien.es/contenido/problemas-con-el-juego